presentacion

“Si tuviera que elegir entre un maestro o profesor increíble y una tecnología increíble para mis hijos o la de cualquier otra persona, elegiría siempre al maestro o profesor increíble”
Salman Khan

“Imagination is the source of every
form of human achievement”

Ken Robinson

En sus 412 años de historia, desde su fundación por D. Fernando de Valdés, la Universidad de Oviedo ha transitado con la vocación de ser un referente académico y cultural en el ámbito local, nacional e internacional. Nuestro rectorado hace el número 191 de la serie de rectores, puesto que esta universidad, aunque tiene un consejo rectoral paritario, todavía no ha tenido una rectora al frente. Este hecho debería estimularnos a seguir trabajando hacia la eliminación de la brecha de género. Esta larga historia ha estado jalonada de eventos de gran relevancia, como la creación de la Extensión Universitaria, de nuestra Biblioteca Universitaria o la primera publicación de los Anales de la Universidad de Oviedo. Sin embargo, desde hace unos meses vivimos una etapa singular. Un tiempo de pandemia que nos pone a prueba, que ha cambiado de forma súbita nuestro comportamiento, nuestra forma de relacionarnos y que ha incidido profundamente en el sistema universitario global y en particular en nuestra universidad. A este reto la Universidad de Oviedo ha respondido de manera ejemplar, manteniendo a pleno funcionamiento un servicio público fundamental e indispensable. Esta labor se ha realizado priorizando la seguridad sanitaria de todos los miembros de la comunidad universitaria y en ella ha sido clave la dedicación del profesorado y del personal de administración y servicios, así como el esfuerzo del estudiantado y de las familias para adaptarse a esta situación. Los campus, las facultades y escuelas, los departamentos, dentro de su autonomía han sido capaces de adaptarse a una nueva realidad, nada fácil de gestionar. Vaya por delante nuestra máxima felicitación y reconocimiento.

El 16 de mayo de 2016 tomamos el testigo que nos dio la comunidad universitaria, con la misma ilusión con la que escribimos este programa electoral. Desde entonces no hemos dejado de trabajar, codo con codo con toda la comunidad universitaria, para lograr con nuestra actividad diaria que la universidad asturiana alcance más y mejores objetivos. Hemos sido fieles a nuestro programa y a nuestro proyecto. No hemos cejado en el empeño de situar a nuestra institución en los niveles más altos dentro del sistema universitario de nuestro país, en el espacio europeo de educación superior e investigación y en el ámbito internacional.

El resultado es que en 2020 tenemos una universidad objetivamente mejor situada en el contexto nacional e internacional, consolidada entre las 500 mejores del mundo, mejorando también nuestra posición relativa entre las españolas. Al mismo tiempo hemos desarrollado un alto nivel de transparencia partiendo de una situación calificada en los rankings como opaca. Para ello hemos aprobado nuevos reglamentos, creado comités tan importantes como el de calidad y el de ética y regulado cuestiones como el paro académico. Hemos mejorado nuestras infraestructuras tecnológicas y adecuado unos edificios que acusan el paso del tiempo. Hemos impulsado de forma muy relevante la colaboración con la empresa, la transferencia y el emprendimiento.

Para la consecución de estos logros, hemos aplicado una filosofía de corresponsabilidad, dando mayor capacidad económica a centros y departamentos, y permitiendo a la comunidad universitaria definir sus prioridades mediante la implantación de los presupuestos participativos.

Además, hemos mirado hacia el planeta buscando la sostenibilidad ambiental de todas nuestras actuaciones.

Nuestra satisfacción con los resultados obtenidos es alta. Sin embargo, existen múltiples retos que se abren en una institución y en una sociedad en cambio y evolución constante. Entre ellos están la mejora y simplificación de los procedimientos administrativos, con la plena implantación de la administración electrónica, o la obvia evolución de las metodologías docentes, la transición hacia nuevas titulaciones semipresenciales u online, para lo cual debemos afrontar la actual coyuntura creada por la pandemia como una oportunidad que nos debe impulsar a acelerar el avance de esa necesaria transformación. Este salto tecnológico, junto con nuestros avances en docencia bilingüe, nos proveerá de herramientas para mejorar la captación de estudiantado extranjero y, en definitiva, ser más competitivos fuera y dentro del territorio del Principado de Asturias.

Queremos que la Universidad de Oviedo siga avanzando, creciendo, modernizándose, reivindicándose, formando cada vez mejor a nuestro estudiantado, potenciando nuestros programas para mayores, fomentando vocaciones en niños y niñas, divulgando la cultura científica en la sociedad, teniendo la investigación más avanzada en todas las ramas de conocimiento, y una influencia cada vez mayor y más integrada en la sociedad asturiana. Todo ello sin renunciar a nuestra aspiración de seguir siendo el motor del desarrollo económico y el ascensor social del Principado.

Por eso, solicito tu apoyo para que los próximos cuatro años logremos juntos, todos y todas, una universidad plenamente integrada en el espacio europeo de educación superior e investigación y con reconocimiento internacional. Mantendremos el clima de sosiego y estabilidad, y propiciaremos las mejores condiciones para desarrollar nuestro trabajo, docente, discente, de gestión y técnico. Continuaremos siendo un motor del progreso cultural, social y económico de Asturias, con nuestra investigación y transferencia. Construiremos, a través de las personas, una sociedad más justa y sostenible, emprendedora, que atraiga talento y genere actividad económica, estabilidad y un futuro de desarrollo sostenible, que ilusione a las nuevas generaciones de asturianas y asturianos.

No hemos dejado de trabajar, codo con codo con toda la comunidad universitaria,
para lograr con nuestra actividad diaria que la universidad asturiana alcance más y mejores objetivos